martes, 23 de febrero de 2010

Pequeñas cosas

Ése pequeño hueco en que se esconde un papel.
Sin aire, él solo. Con tinta en su piel.
Ése olor que se suspende en el aire y que vive pegado a él,
y que sólo se repite cuando pasa otra vez.

Una sonrisa bien custodiada tras unos labios tensos, un pensamiento en silencio, una luz que golpetea todo, brilla y te ve, los arcoiris atrapados en los charcos después de llover. La mirada.

Los pasos rápidos, seguros o intranquilos, los lentos y campantes, el pajarillo enamorado, incluso en la más temprana hora, una sentencia y un canto, un viento juguetón o bravo, un toc-toc; una carcajada; un amigo. Escucha.

Caramels, bonbons et chocolat. Unos labios. ¡Qué sabor!

Tacto frío, suave, grosero, atento, quién sabe, punzante, cortante, quieto, contento. ¡Y el viento en la cara!

Lo que te hace vivir, queda después de la explosión del furor, entra en la respiración y sólo te deja saltar. Saltar y brincar. Gritar en silencio que no dejas de soñar.
Se paró en el instante, quieto, mira... ya pasó.

Saborea, vibra, siente. Regocijo.


El mundo es más pequeño de lo que parece.



lunes, 15 de febrero de 2010

Corazón insondable

El corazón de una mujer es un profundo océano de secretos. Allí donde te puedes ahogar, allí donde puesdes disfrutar de tus más sencillos sentimientos, los recién descubiertos, los apartados de cada día.

¿Dónde no puedes decir no? ¿Dónde se callan tus labios y habla tu respiración? Escucha atento dónde estás, qué quieres. No me digas que tú tampoco, que tú también.

martes, 19 de enero de 2010

AGRESIÓN

Las palabras duelen a veces, las palabras mismas, sin que haya aparecido la característica, objeto, persona o acto que representan. A veces te pillan más sensible de lo habitual, y la consecuencia es que te sensibilizan a ellas.
--------------------
¿Por qué esta palabra tan dura? Vino sola. Sólo la palabra; pero es tan dura que la acción es intolerable.
Cómo no, éste es el momento en que nos acordamos de la "Violencia de Género" que, o bien se eufemiza mucho, o nos metemos en derroteros de soluciones sin futuro.
Pero no me gustaría que, por ello, dejásemos de ver las agresiones continuas que se suceden, que se suman a aquélla sin ningún reparo.

Aunque no somos seres buenos, nuestro alma busca sentir. Por ello, me pregunto, ¿qué ha desaparecido de nosotros para que no tengamos control y demos vida a esa deshumanización? ¿en qué engendros nos transformamos, voluntariamente, queriendo dañar a otro?

Aparecen arrastrándose por donde han desaparecido todos los sentimientos, todo el ser, la libertad, donde ha desaparecido todo lo humano (y no es una característica humana, es un desperdicio, un deshecho).

Porque otros son insensibles a nosotros, nos automaceramos hasta destruirnos por dentro y cuando lo hemos hecho, cuando nada con brillo puede existir en nosotros, comenzamos con el otro.
Escuchad lo desagradable de la palabra.

No dejemos de sentir cada segundo de nuestra vida, a veces hay que olvidarse de los demás; otras hay que buscar su ayuda.



sábado, 9 de enero de 2010

Mirror, mirror on the wall...

"You must be very careful in the use of a mirror. It teaches you to watch the outside rather than the inside of your soul". K.S.

Lo que más me gusta de leer es encontrar frases que expliquen perfectamente una idea que no sabía cómo explicar y que, seguramente, hubiese tenido que utilizar el doble de palabras, el triple de confusas, para poder acercarme a lo que quiero expresar.



------------------------------------------------ ¿Qué pasa con los espejos?


Puedes volver la cabeza a todas tus acciones y actuar desaforadamente sin ningún criterio social; algún día, cuando te detengas a ver tu reflejo, a lo mejor ves un monstruo o puede que no veas nada.

"Mírate al espejo, pero no de más".

Me hace gracia nuestra facilidad para encontrar todos nuestros fallos físicos al mirar nuestro reflejo. Pero, ¿qué conseguimos con esto?, ¿conocernos mejor, acaso?
Para nada, quizá sepamos algo más de nuestra morfología externa, pero las horas que, al fin y al cabo, se borraron del cristal, dedicando especial cuidado a qué método puede hacer desaparecer tus granos, tu nariz, tus orejas, no las pasaste disfrutando de ti mismo.

Sienta muy bien dedicarse tiempo, cada uno hace lo que quiere consigo mismo; cada uno obtiene lo que cree de sí mismo.


domingo, 3 de enero de 2010

Hoy hay.

Hoy hay una maleta esperando que la arranques del suelo e inicies tu partida. Un vuelo está esperándote, donde menos te imaginas.

Miles de recuerdos te rodean, con el tiempo detenido en sus superficies; ¿por qué pegaría este póster aquí?

Todas las razones que has reunido para enfadarte con el mundo, se te olvidan, y sigues hacia esa puerta entreabierta que nadie se atreve a abrir, hacia la que todos miran espectantes.

Sabes que tú, con tu pequeña dosis de cobardía no la habrías abierto en una situación normal. Pero hoy es un día especial, el mundo sigue en pie y vas a ver qué está esperando detrás de esa puerta en la que golpea la luz.

Tu camino nunca fue buscar un final, sino encontrar un principio.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

¿... un fantasma?

¿Cómo se movería un fantasma? Sí, esos en los que no creemos; no me refiero a los pasados malos recuerdos que sobrevienen de vez en cuando para que no te olvides de ti mismo.

Me estoy refiriendo más bien a aquellos que se parecen a los de la sábana sobre la cabeza, agujereada ésa para que unos ojos, "inexistentes", dicten el camino que la condena les marca hacia ningún final de su tortura.

Sus manos acarician el pomo de la puerta y le transmiten un cuidado y paciente escalofrío que la abre sin chirrido alguno. Primero un pie pisa la elegante moqueta, sin cambiar ni un mínimo su refinada suavidad. Su entrada, inadvertida, sólo reconocida por un soplo en la nuca de los espectadores, le hace retornar a sus vivencias pasadas.

Sin sábanas, con la única tortura de haber dejado de existir, caminan esos fantasmas entre el público, recitando su parlamento favorito, introduciéndolo una y otra vez en su ser (¿Ser?), negándose a abandonarlo por siempre.

Esas palabras, inmortales como muchas, únicas como su progenitor, desvelan un ansia tenebrosa de regresar al tablado de nuevo; ese cuerpo vaporoso y frío, que congelaría nuestro más profundo germen de vida, recuerda quién fue a los cuerpos humanos, qué hizo que vibrasen sus carnes, antaño, hasta su último momento.

-----------------------------------------------------------------------------------

Hay veces que te apetece escribir. No sabes sobre qué, ni la finalidad, pero te apetece.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Susan...

Ha pasado junto a nosotros. Hacía calor y ella pasó despacio. Intentaba disimular la inquietud de su corazón, escondiendo una mirada impenetrable, huidiza, bajo condena. Yo, que buscaba sus ojos, traté de encontrarlos sin airear mis sentimientos ante los que se encontraban allí, manteniendo mi puesto.

Mi mirada la persiguió, reflejando el mismo interés que cualquiera pondría sobre una muchacha bella. No podía continuar las burlas que engendraban mis compañeros, no con ese semblante bañado en la pena que no había querido mirarme.
¿Qué había borrado tu sonrisa fácil y ligera? ¿Quién había roto ese velo que toda tristeza arropa y consuela?

Dejando atrás el calor agobiante de la época de siega y el polvo de esta tierra seca, crucé la puerta de la casa para alcanzar lo más alto de ella, para poder hundir en el horizonte mis ojos, por buscar tu ruta incierta. La sombra de mi mano no ayudaba a ver más allá; pero yo te sentía, sentía esa profunda constricción que no te dejaba respirar, ni vivir. Eras un lago colmado, que supera las cumbres de cualquier pecho; reventaste en un potente maremoto que arrasaba sin dejar huella.

¿Dónde vas, allí, tan lejos?