sábado, 9 de enero de 2010

Mirror, mirror on the wall...

"You must be very careful in the use of a mirror. It teaches you to watch the outside rather than the inside of your soul". K.S.

Lo que más me gusta de leer es encontrar frases que expliquen perfectamente una idea que no sabía cómo explicar y que, seguramente, hubiese tenido que utilizar el doble de palabras, el triple de confusas, para poder acercarme a lo que quiero expresar.



------------------------------------------------ ¿Qué pasa con los espejos?


Puedes volver la cabeza a todas tus acciones y actuar desaforadamente sin ningún criterio social; algún día, cuando te detengas a ver tu reflejo, a lo mejor ves un monstruo o puede que no veas nada.

"Mírate al espejo, pero no de más".

Me hace gracia nuestra facilidad para encontrar todos nuestros fallos físicos al mirar nuestro reflejo. Pero, ¿qué conseguimos con esto?, ¿conocernos mejor, acaso?
Para nada, quizá sepamos algo más de nuestra morfología externa, pero las horas que, al fin y al cabo, se borraron del cristal, dedicando especial cuidado a qué método puede hacer desaparecer tus granos, tu nariz, tus orejas, no las pasaste disfrutando de ti mismo.

Sienta muy bien dedicarse tiempo, cada uno hace lo que quiere consigo mismo; cada uno obtiene lo que cree de sí mismo.


domingo, 3 de enero de 2010

Hoy hay.

Hoy hay una maleta esperando que la arranques del suelo e inicies tu partida. Un vuelo está esperándote, donde menos te imaginas.

Miles de recuerdos te rodean, con el tiempo detenido en sus superficies; ¿por qué pegaría este póster aquí?

Todas las razones que has reunido para enfadarte con el mundo, se te olvidan, y sigues hacia esa puerta entreabierta que nadie se atreve a abrir, hacia la que todos miran espectantes.

Sabes que tú, con tu pequeña dosis de cobardía no la habrías abierto en una situación normal. Pero hoy es un día especial, el mundo sigue en pie y vas a ver qué está esperando detrás de esa puerta en la que golpea la luz.

Tu camino nunca fue buscar un final, sino encontrar un principio.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

¿... un fantasma?

¿Cómo se movería un fantasma? Sí, esos en los que no creemos; no me refiero a los pasados malos recuerdos que sobrevienen de vez en cuando para que no te olvides de ti mismo.

Me estoy refiriendo más bien a aquellos que se parecen a los de la sábana sobre la cabeza, agujereada ésa para que unos ojos, "inexistentes", dicten el camino que la condena les marca hacia ningún final de su tortura.

Sus manos acarician el pomo de la puerta y le transmiten un cuidado y paciente escalofrío que la abre sin chirrido alguno. Primero un pie pisa la elegante moqueta, sin cambiar ni un mínimo su refinada suavidad. Su entrada, inadvertida, sólo reconocida por un soplo en la nuca de los espectadores, le hace retornar a sus vivencias pasadas.

Sin sábanas, con la única tortura de haber dejado de existir, caminan esos fantasmas entre el público, recitando su parlamento favorito, introduciéndolo una y otra vez en su ser (¿Ser?), negándose a abandonarlo por siempre.

Esas palabras, inmortales como muchas, únicas como su progenitor, desvelan un ansia tenebrosa de regresar al tablado de nuevo; ese cuerpo vaporoso y frío, que congelaría nuestro más profundo germen de vida, recuerda quién fue a los cuerpos humanos, qué hizo que vibrasen sus carnes, antaño, hasta su último momento.

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Hay veces que te apetece escribir. No sabes sobre qué, ni la finalidad, pero te apetece.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Susan...

Ha pasado junto a nosotros. Hacía calor y ella pasó despacio. Intentaba disimular la inquietud de su corazón, escondiendo una mirada impenetrable, huidiza, bajo condena. Yo, que buscaba sus ojos, traté de encontrarlos sin airear mis sentimientos ante los que se encontraban allí, manteniendo mi puesto.

Mi mirada la persiguió, reflejando el mismo interés que cualquiera pondría sobre una muchacha bella. No podía continuar las burlas que engendraban mis compañeros, no con ese semblante bañado en la pena que no había querido mirarme.
¿Qué había borrado tu sonrisa fácil y ligera? ¿Quién había roto ese velo que toda tristeza arropa y consuela?

Dejando atrás el calor agobiante de la época de siega y el polvo de esta tierra seca, crucé la puerta de la casa para alcanzar lo más alto de ella, para poder hundir en el horizonte mis ojos, por buscar tu ruta incierta. La sombra de mi mano no ayudaba a ver más allá; pero yo te sentía, sentía esa profunda constricción que no te dejaba respirar, ni vivir. Eras un lago colmado, que supera las cumbres de cualquier pecho; reventaste en un potente maremoto que arrasaba sin dejar huella.

¿Dónde vas, allí, tan lejos?

jueves, 10 de diciembre de 2009

¡Actores!

Pues sí, muchos querríamos ser actores. Algunos reconocemos que somos actores, aficionados o profesionales, si no eres muy tiquismiquis o, al menos, que somos un "intento de", tratando de ser cada día un intento más grande.

No hay minuto que no forme a cualquiera como persona, o al menos como "algo". Por ello, atentos al espacio, al sentido y al movimiento, sigilosos, presenciamos todas las escenas posibles que están construyendo nuestro mundo interno; ése en el que fluimos y nos desesperamos, en el que nos perdemos y del que gozamos. Ése en el que realmente vivimos y precipitadamente conocemos (y a veces olvidamos).
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"Se presentó un día con un plan de ética en sus manos, de las suyas a las nuestras; caímos embriagados. Igual que si esos pocos papeles fuesen un espejo, me quedé mirándolos, llorando de emoción por dentro, la verdad, como nunca había llorado. Es perfección de sentido, la lógica y el corazón lo habían plasmado todo.

Por lo que observé en los demás, inmóviles, algo similar vibraba en sus huesos. Le miramos, hasta felices, y nos aconsejó que no lo dejásemos de lado pues, aunque eso era sencillo y conocido, se olvidaba sin reparo, se abandonaba a los primeros cursos, como materia esencial que nunca se volvería a repasar, ni a acudir con necesidad a ella, aunque ésa existiese."

Y así van las cosas, sin soluciones.

martes, 24 de noviembre de 2009

Dos

"Tengo un valiente corazón encerrado entre hilos de aire melancólico, tensos ante la ausencia, congelados, indestructibles.
Tengo un llanto que gime, deslizando lentamente sus temores por entre aquellos hilos.
Dos amantes tiran de un lazo a distinto tempo, con distinta intensidad según sus latidos. Comprueban si sigue intacto, si no hay un momento que se floje en un tirón.
Diminuta, encuentra su mirada un lazo nuevo, del mismo color pasión, y tira a la vez de los dos. Responde. Siempre responde."





Aunque tú no lo sepas...



domingo, 8 de noviembre de 2009

... relees

Hay recuerdos de malos pasajes, ahí, en la libretilla, anotados; de malos, y muy malos. Qué poquitas ganas de recordar nada. En este hermoso punto de obstáculo superado o, al menos, sorteado, nada se salvaría si no me detuviese a pensar sobre todo lo que se quedó atrás, tanto lo bueno como lo malo (un poquito sólo). No aprendería nada entonces, y al menos, quiero aprovechar en el presente algo de lo que quedó atrás.

Una pregunta fue: "¿en qué fallaste?"; mientras que ahora: "¿fallaste?". Respuesta, clara, concisa, breve, dispuesta, tenaz, segura, libre, sincera: "NO", con sus dos letras, tamaño y tipo, el que quieras. Bien, siguiente en el cuestionario: "¿cuál fue el problema?" no saber ignorar, en serio, una cosa es intentar pasar de algo y otra, hacerlo.

Dicen que la ignorancia es de los más tontos, que los tontos viven felices. Cierto, cierto, pero a veces es muy bueno IGNORAR A IGNORANTES, tanto para la salud mental como física, como la de tu hermosa, única e inmancillable felicidad.

Y estas insaciables preguntas sobre si la felicidad existe o no... pues la verdad, no sabría cómo responder, pero tengo una vaga idea que puede asemejarse a una respuesta:
Podrás tener consciencia de cuán hipócrita es la gente, de lo ilógicas que son sus leyes (morales, sociales, etc.), de lo mal que está el mundo, de ti, de lo que te gusta, de tus sueños, tus esperanzas, tus desesperanzas, tu poco tiempo, tus grandes defectos, tus infelicidades... y cuando te recuerdas todo eso te preguntas si algún día llegarás a tal estado que se supere todo lo anterior. A lo mejor la respuesta sería no recordárselo, aparentar ignorarlo, no planteárselo; yo no digo qué es lo que está bien, ni qué es lo que está mal, pero puedo decir que siendo consciente de todo lo anterior, me encuentro en una pequeña burbujita de alegría que se empequeñece o crece, claro, dependiendo del instante. Es muy delicada, absolutamente imprescindible en mi vida. Me alegro porque llevo manteniéndola un tiempo y sé por qué; porque he aprendido algo, aunque no rememore los fallos o las partidas perdidas, he aprendido qué es lo que explota la burbuja, o lo que la mancha.
Cuando estás expuesto, débil... la burbuja explota, el frío y todo lo que quedó fuera se precipita sobre ti, te puedes quedar ahí arrinconada, intentando de alguna forma superar todo lo que llega sin aviso... cada uno a su modo, ése no es el mío.


Y en la vida en conclusión
todos sueñan lo que son.



Dahlia